Niños rata.

Das un paso hacia atrás, luego otro. Al tercero concluyé el suelo que pisas. Clavas las uñas en la pared y sudas, tus axilas huelen a queso. Los orificios olfativos de los niños rata se dilatan y tiemblan.

La profesora hace un comentario acerca de los especímenes. Niños, la edad de la inocencia, quien fuera tan puro y tierno, bla, bla, bla… Buscas en las paredes alguna reminiscencia punitiva del sistema pedagógico clásico. No hay insecticidas. No hay cepos. No hay látigos. No hay guadañas.

La profesora abandona la clase y los niños se aproximan. Te gustaría romperles el hocico. No puedes moverte. Siempre estos ataques de catalepsia en los momentos más inoportunos.

“No me comáis, soy cataléptico”, aciertas a decir. El olor a queso de tus axilas impregna la sala. Cierras los ojos, por un momento piensas que es tu turno en la charcutería. “Deme doscientos gramos de chorizo”, repites mentalmente. Abres los ojos, observas a una niña rata olisquear tu axila.

Los niños rata son magnánimos. Anestesian la piel con saliva. Mientras devoran tus axilas sientes como si decenas de plumas acariciaran tus organos internos. Los agujeros resultantes son antiestéticos.

El director entra en la clase y pone orden. Ya puedes moverte. Dejas de sudar. Tampoco mana sangre de los agujeros que antes eran tus axilas. Le dices al director: “es que no sabe vd. que soy cataléptico”. Pero el responde: “son niños, están en la edad”. Lo denunciarás a la consejería de educación. Llamarás al ejercito para que acabe con todos estos malditos niños rata. El director te apacigua, “no se apure, peace and love, todo en esta vida tiene arreglo”. Te regala dos quesos de bola que encajan como un puzzle en las aberturas que antes eran tus axilas.

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2 respuestas a Niños rata.

  1. pipermenta dijo:

    Muy bueno Daniel, me ha encantado tu disertación sobre estos “niños rata”. Excelente radiografía. Hasta aquí me llegó el olor.
    Un saludo

  2. Buenas noches Daniel, soy Aarón. Te felicito por esta bitácora o diario, donde registras todo tipo de situaciones tan comunes, tan sencillas, tan complejas… de la vida y obra de eso que llaman sociedad, ser humano, etc. Me he reído con algunos relatos, en serio. Con otros he reflexionado y con otros simplemente los he vuelto a leer, tienen sustancia. No conocía esta web. Te animo a que sigas escribiendo compañero. Un fraternal abrazo. Saludos y recuerdos.

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