Moscas y príncipes azules.

Ahora hablas de un príncipe azul que te rescatará de esta rutina gris. Miro a una mosca, que se frota las patas delanteras. Suspiras y preguntas por qué. Yo también me preguntó por qué (¿tiene picor?) Me preguntas si alguna vez encontrarás a ese hombre capaz de interpretar tus emociones y satisfacerlas con una respuesta o acción precisa. Una acción precisa para satisfacer alguna necesidad orgánica, creo que esa es la clave. Miras al horizonte con una pose artificial y me dices que será un animal salvaje en la cama. Las moscas también tienen coitos salvajes, se quedan enganchadas durante minutos, quizá el frotamiento sea una causa o un efecto de esto. ¿Dónde están los hombres de verdad?, me preguntas. No lo sé, pienso, quizá estén en el baño de sus casas, frotándose como moscas hasta eyacular. Entonces me abrazas y me dices que ojalá fuera yo, que qué pena que no sea yo, pues soy el único chico que la comprende. La mosca deja de frotarse las patas y echa a volar.

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2 respuestas a Moscas y príncipes azules.

  1. Mary dijo:

    Pibe; diste en el clavo en una cosa, hay cosas q los seres humanos hacemos muy bien y es pensar que la realidad que conocemos no es la de verdad.
    🙂
    abrazos amiguito

  2. Daniel R. E. dijo:

    Si, a mi me pasa cada vez que veo el imperio contraataca. Un abrazo, gracias por pasarte por aquí.

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